Julio Iglesias y su esposa, Miranda Rijnsburger, deberán prestar declaración ante la Justicia de Miami el próximo 16 de octubre en el marco de una disputa inmobiliaria relacionada con varias parcelas ubicadas en Indian Creek, una exclusiva isla de Florida conocida como el ‘búnker de los multimillonarios’.
El cantante y su mujer figuran entre los demandados por el agente inmobiliario Evan Weiss, quien reclama el pago de comisiones que, según sostiene, le corresponden por una operación de compraventa de terrenos que pertenecían al matrimonio.
Una disputa por comisiones millonarias
Weiss sostiene que no recibió las comisiones vinculadas con la operación inmobiliaria y reclama montos que considera pendientes tanto de la parte compradora como de la vendedora.
De acuerdo con su planteo, la suma reclamada alcanzaría aproximadamente seis millones de euros.
Durante el proceso, los abogados de Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger cuestionaron distintos aspectos del expediente, entre ellos la validez de las notificaciones judiciales. Sin embargo, esas objeciones no lograron poner fin al litigio.
Weiss mantiene que intervino en la transacción y que no recibió las cantidades que considera correspondientes. Sin embargo, la presentación de una demanda no implica que la deuda haya sido probada ni que exista una sentencia firme a su favor.
El origen del conflicto judicial
La disputa comenzó con una demanda civil presentada el 29 de agosto de 2025 contra Julio Iglesias, Miranda Rijnsburger y otras personas relacionadas con la operación inmobiliaria.
Desde entonces, el expediente atravesó varios retrasos y suspensiones, mientras la defensa intentó frenar la reclamación mediante distintos planteos procesales.
Tras esas postergaciones, la audiencia del 16 de octubre se perfila como una instancia clave dentro del litigio, ya que el cantante y su esposa deberán comparecer ante la Justicia de Miami.
Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger deberán declarar el próximo 16 de octubre ante la Justicia de Miami por una disputa inmobiliaria vinculada a terrenos en Indian Creek. El agente Evan Weiss reclama comisiones que asegura no haber cobrado por una operación de compraventa y que, según su planteo, alcanzarían aproximadamente seis millones de euros.
Julio Iglesias lleva décadas cantándole al amor, al desamor y a prácticamente cualquier estado emocional disponible, pero ahora deberá enfrentarse a un género bastante menos melódico: el litigio inmobiliario. El próximo 16 de octubre, el cantante y su esposa, Miranda Rijnsburger, tendrán que declarar ante la Justicia de Miami por una disputa relacionada con terrenos en Indian Creek, ese enclave donde la palabra “vecino” suele venir acompañada de una cuenta bancaria con varios ceros.
El conflicto gira alrededor de Evan Weiss, un agente inmobiliario que reclama comisiones que asegura no haber cobrado por una operación de compraventa de parcelas pertenecientes al matrimonio. La cifra en discusión rondaría los seis millones de euros, una cantidad suficiente como para transformar cualquier desacuerdo contractual en una conversación notablemente menos cordial.
La defensa cuestionó distintos aspectos del proceso, incluida la validez de algunas notificaciones judiciales, pero hasta ahora esas objeciones no consiguieron cerrar el expediente. El caso, además, ya atravesó varias suspensiones, porque incluso en el llamado ‘búnker de los multimillonarios’ los problemas legales parecen respetar una tradición universal: cuanto más dinero hay en juego, más carpetas aparecen sobre la mesa.
La clave, de todos modos, sigue siendo judicial. Weiss sostiene que intervino en la transacción y que tiene comisiones pendientes, pero esa afirmación deberá ser evaluada en el proceso. Por ahora no existe una sentencia firme que determine la existencia de esa deuda. El 16 de octubre, entonces, Julio Iglesias cambiará por unas horas los escenarios por los tribunales, sin coros, sin luces y con un repertorio bastante menos romántico.
