Anthropic, la empresa que desarrolla la inteligencia artificial Claude, pidió autorización para vender acciones al público en Estados Unidos. Presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) un formulario S-1, el paso formal previo a una oferta pública inicial.
La empresa lo anunció este lunes 26 de octubre de 2026 en su sitio y en su cuenta oficial de X. Según el comunicado de Anthropic, quiere cotizar en el Nasdaq Global Select Market con el símbolo «ANT».
Qué es un S-1 y por qué todavía no se pueden comprar acciones
El S-1 es el documento que la SEC exige a una empresa antes de su primera venta de acciones al público, lo que se conoce como IPO. Ahí tiene que mostrar sus cuentas, sus riesgos y quién la controla.
Anthropic aclaró que el registro todavía no está vigente. Hasta que la SEC lo declare efectivo, las acciones no se pueden vender ni se pueden aceptar ofertas de compra. La cantidad de acciones y el rango de precio, según la empresa, todavía no están definidos.
Los bancos que encabezan la operación son Goldman Sachs y Morgan Stanley, según el mismo comunicado.
Cuánto factura y cuánto pierde Anthropic según el S-1
De acuerdo con el S-1 publicado en la SEC, Anthropic facturó US$16.286 millones en el primer semestre de 2026. Un año antes, en el mismo período, había facturado US$1.163 millones: un salto del 1.300%, según la empresa.
En 2025 sus ingresos fueron de US$4.585 millones, contra US$386 millones en 2024 y US$41 millones en 2023.
La empresa registró una pérdida neta de US$80.700 millones en el primer semestre de 2026 y de US$42.000 millones en todo 2025. El propio documento aclara que esas pérdidas incluyen cambios en el valor de bonos convertibles y otros instrumentos financieros. La pérdida operativa del semestre fue de US$693 millones, contra US$2.100 millones un año antes.
Quién controla la empresa
Anthropic está registrada en Delaware como corporación de beneficio público. Eso la obliga a equilibrar la ganancia de los accionistas con su propósito declarado: el desarrollo responsable de la inteligencia artificial.
Según el S-1, un fideicomiso independiente llamado Long-Term Benefit Trust tiene en general el poder de elegir a la mayoría del directorio. Por eso, la empresa se presenta como «compañía controlada» bajo las reglas del Nasdaq. Cuyo News ya había contado que Anthropic comprometió el 5% de sus acciones a un fondo.
Qué viene ahora
La SEC tiene que revisar el documento. Después, la empresa debe fijar el precio y la cantidad de acciones, y recién entonces empezaría a cotizar. Anthropic no informó una fecha.
Anthropic, la empresa que creó Claude, presentó este lunes 26 de octubre el pedido para salir a la bolsa en Estados Unidos. Entregó a la SEC el formulario S-1 y quiere cotizar en el Nasdaq con el símbolo «ANT». Según el documento, facturó US$16.286 millones en el primer semestre de 2026 y perdió US$80.700 millones, con fuerte peso de partidas contables. Todavía no hay precio ni cantidad de acciones, y nadie puede comprarlas hasta que la SEC lo habilite.
Anthropic, la empresa de Claude, pidió salir a la bolsa y quiere cotizar en el Nasdaq como «ANT». Una hormiga. Para una compañía que en seis meses perdió US.700 millones, el símbolo tiene algo de autocrítica.
Los números del S-1 son una montaña rusa. Facturó US.286 millones en el primer semestre, 1.300% más que un año antes: crecer así en la Argentina te convierte en sospechoso de la AFIP, perdón, de ARCA. Y en el mismo período perdió US.700 millones, una cifra que haría sonrojar a cualquier ministro de Economía de los últimos cuarenta años.
La empresa aclara que esa pérdida es sobre todo contable, por bonos convertibles y otros instrumentos, y que lo que perdió el negocio de verdad fueron US3 millones. O sea: perdió poco, si por poco entendemos el presupuesto anual de varias provincias juntas.
Lo más lindo del documento son los casilleros vacíos: no dice cuántas acciones va a vender ni a qué precio. Es como publicar un aviso de alquiler con fotos del living y «consultar» en el monto.
Y hay letra chica. Un fideicomiso independiente elige a la mayoría del directorio. Vas a poder ser socio de la inteligencia artificial, pero el que manda es otro. Como en cualquier consorcio, bah.
Por ahora nadie compra nada: falta el visto bueno de la SEC. La inteligencia artificial puede escribir poemas en segundos, pero para salir a la bolsa hace fila como todos.
