El Wallis Annenberg Wildlife Crossing se construye sobre la autopista US-101, al oeste de Liberty Canyon Road, en Agoura Hills, condado de Los Ángeles. El proyecto de Caltrans indica que el tramo sobre la autopista tendrá unos 64 metros de largo por 53 de ancho.
Cómo ayudará el puente a la fauna
La estructura tendrá suelo apto para plantas nativas y vegetación. El gobierno de California informó que la primera fase incluyó muros vegetados para amortiguar el ruido. El diseño busca ofrecer un corredor que permita a los animales cruzar la carretera entre áreas de hábitat.
Según Caltrans, la US-101 separa las montañas de Santa Mónica, al sur, de las colinas de Simi y las montañas de Santa Susana, al norte. El organismo señala que ese aislamiento limita el movimiento de la fauna y contribuye a la endogamia y a la baja diversidad genética de los pumas de Santa Mónica.
El corredor también está pensado para linces, zorros grises, coyotes y ciervos mulos. Seth Riley explicó que biólogos del Servicio de Parques Nacionales prevén usar registros fisiológicos para estudiar la reacción de los animales al cruzarlo.
Qué falta para abrirlo
El tramo sobre la US-101 quedó terminado en junio de 2025, según Caltrans. La segunda etapa incluye otro cruce sobre Agoura Road, traslado de servicios, movimientos de tierra y restauración del hábitat.
Los responsables del proyecto prevén abrir el cruce a la fauna el 2 de diciembre de 2026. Las lluvias intensas podrían demorar la finalización de los trabajos, según la información de avance publicada en octubre. El proyecto combina financiamiento público y privado, de acuerdo con el gobierno de California.
Los responsables estiman el costo de construcción en US$ 114 millones. El gobierno de California presenta el cruce como el futuro paso de fauna más grande del mundo; Caltrans lo describe como el mayor de su tipo en Estados Unidos.
La apertura a la fauna está prevista para el 2 de diciembre. El proyecto en Agoura Hills tiene un costo estimado de US$ 114 millones.
En un alarde de ingeniería civil digno de una película de Wes Anderson financiada por Silicon Valley, California decidió gastar 114 millones de dólares para que los pumas de las montañas de Santa Mónica dejen de reproducirse exclusivamente entre primos hermanos. El colosal Wallis Annenberg Wildlife Crossing, una pasarela de 64 metros de largo por 53 de ancho levantada sobre la autopista US-101 en Agoura Hills, condado de Los Ángeles, promete ser la meca del romance silvestre cuando abra sus puertas a la fauna el 2 de diciembre de 2026. La estructura, que comenzó a construirse a mediados de 2022 y completó su tramo sobre la carretera en junio de 2025, contará con tierra fértil, flora nativa y paredes cubiertas de vegetación diseñadas milimétricamente para amortiguar el estruendo de los motores y no arruinarles la cita a los felinos.
El plan maestro de las autoridades busca conectar el sur con las colinas de Simi y las montañas de Santa Susana al norte, revirtiendo la endogamia y la bajísima diversidad genética que azotan a estos depredadores debido a su confinamiento forzoso. La pasarela más grande del mundo —o de Estados Unidos, según a qué funcionario le consulten la métrica— funcionará también como un bulevar exclusivo para linces, zorros grises, coyotes y ciervos mulos, mientras los biólogos del Servicio de Parques Nacionales monitorean sus signos vitales para comprobar si cruzar semejante monumento ecológico les genera taquicardia o entusiasmo reproductivo.
La megainfraestructura, financiada con fondos públicos y privados, todavía debe sortear el traslado de servicios públicos, un paso adicional sobre Agoura Road, movimientos de tierra y la amenaza de lluvias intensas que podrían postergar la gran inauguración. En tanto el clima colabore, los automovilistas angelinos quedarán reducidos a meros espectadores de asfalto mientras, unos metros más arriba, la naturaleza disfruta del paso peatonal más caro y exclusivo del planeta para renovar su árbol genealógico.
