Una médica que integraba un equipo encargado de atender a miembros de la familia real británica fue hallada muerta en su vivienda y su marido quedó acusado de asesinato.
La víctima tenía 45 años y era conocida profesionalmente como Hannah Terry, aunque la policía la identificó de manera provisional con su apellido de casada, Hannah Cain.
Su cuerpo fue encontrado durante la madrugada del último domingo en una vivienda de Dersingham, en el condado inglés de Norfolk, cerca de la residencia real de Sandringham.
La acusación contra su marido
La Policía de Norfolk confirmó que Mark Cain, también de 45 años, fue acusado del asesinato y compareció este miércoles ante el Tribunal de Magistrados de Norwich.
Tras la audiencia, quedó bajo custodia y deberá presentarse nuevamente el jueves 8 de octubre ante el Tribunal de la Corona de King’s Lynn.
Durante esa primera presentación judicial, Cain se limitó a confirmar su nombre, domicilio y fecha de nacimiento. En esa instancia no se le solicitó que declarara si se consideraba culpable o inocente.
La acusación formal fue presentada el martes, luego de la investigación policial iniciada tras el hallazgo del cuerpo.
Qué se sabe sobre la muerte
Los servicios de emergencia encontraron a la médica en un dormitorio ubicado en la planta superior de la vivienda y posteriormente dieron intervención a la policía.
Durante la audiencia, la fiscalía señaló que la víctima presentaba una lesión en la cabeza provocada por un golpe con un objeto contundente.
La policía informó además que se realizó una autopsia el lunes, aunque la determinación definitiva de la causa de muerte requiere investigaciones adicionales.
Su vínculo con la familia real británica
Hannah Terry trabajaba en el Grimston Medical Centre y formaba parte de un equipo médico que prestaba atención a integrantes de la familia real británica.
Su vivienda estaba ubicada aproximadamente a un kilómetro y medio de Sandringham, una de las residencias de la monarquía en Norfolk.
La Policía de Norfolk aclaró que la identificación formal de la víctima todavía debe completarse.
Además, informó que agentes especializados acompañan a sus familiares, quienes solicitaron privacidad mientras continúa el proceso judicial y avanza la investigación.
La médica británica Hannah Terry, de 45 años, fue hallada muerta en su vivienda de Dersingham, Norfolk, cerca de Sandringham. Su marido, Mark Cain, también de 45 años, fue acusado de asesinato y quedó detenido. La profesional integraba un equipo que atendía a miembros de la familia real británica.
Una médica de 45 años vinculada profesionalmente a la familia real británica fue hallada muerta en su casa y su marido quedó acusado de asesinato. El caso sacudió a Norfolk y este miércoles sumó una nueva instancia judicial en Norwich.
La víctima era conocida como Hannah Terry, aunque la policía la identificó provisoriamente con su apellido de casada, Hannah Cain. Su cuerpo fue encontrado en una vivienda de Dersingham, a poco más de un kilómetro de Sandringham, una de esas zonas donde hasta el paisaje parece tener protocolo.
Mark Cain, también de 45 años, compareció ante el Tribunal de Magistrados de Norwich y quedó bajo custodia. Durante la audiencia apenas confirmó sus datos personales y no se le pidió declararse culpable o inocente, porque hasta la Justicia británica sabe que cada casillero tiene su turno.
La fiscalía sostuvo que la médica presentaba una lesión en la cabeza causada por un objeto contundente. Al mismo tiempo, la autopsia inicial no cerró definitivamente la causa de muerte y todavía se requieren estudios adicionales.
El vínculo de Terry con la familia real agregó repercusión al caso, aunque la investigación se concentra en lo ocurrido dentro de la vivienda. La policía también informó que la identificación formal aún debe completarse y que la familia recibe acompañamiento especializado.
La cercanía con Sandringham puso al caso bajo los reflectores; ahora lo que importa está bastante lejos del palacio.