El Fondo Monetario Internacional (FMI) le pidió al Gobierno que el Banco Central acelere la compra de reservas internacionales, incluso si esa estrategia genera una mayor presión sobre la cotización del dólar.
El planteo fue trasladado por la misión del organismo al ministro de Economía, Luis Caputo, y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, durante su paso por Buenos Aires.
El FMI quiere una mayor acumulación de reservas
La postura del organismo es que la Argentina vuelva a comprar todos los dólares que pueda conseguir en el mercado para fortalecer la posición de reservas del Banco Central.
El pedido se produce mientras el BCRA adquirió casi u$s400 millones en cuatro días. Además, este martes 7 de octubre sus reservas brutas aumentaron u$s326 millones y alcanzaron los u$s49.123 millones.
Para el FMI, sin embargo, ese ritmo de acumulación continúa siendo insuficiente para garantizar el repago de los compromisos de deuda que deberá enfrentar la Argentina durante los próximos tiempos.
La posición del organismo también marca una diferencia respecto del diagnóstico expresado por el presidente Javier Milei. El Fondo no comparte la afirmación de que en el país “sobran los dólares” ni que “salen por las orejas”.
El reclamo podría quedar plasmado en el próximo informe
El planteo realizado durante la visita a Buenos Aires podría quedar formalmente expresado en el próximo Staff Report del FMI, que será elaborado después del regreso de la misión a Washington.
La decisión final estará en manos de la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, en el marco de la tercera revisión del acuerdo vigente con la Argentina.
En la City consideran que el Fondo continuará con los desembolsos previstos, aunque mantenga la presión para que el Banco Central acelere la compra de divisas.
La lectura del organismo es que todavía existe margen para incrementar las adquisiciones de dólares, incluso en un escenario en el que la cotización de la moneda estadounidense registre nuevas subas.
Riesgo país y dudas sobre la actividad económica
La discusión sobre las reservas se produce mientras el Gobierno sostiene que parte del aumento del riesgo país responde a un “shock externo” y los inversores siguen con mayor atención la evolución de la actividad económica.
En paralelo, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central volvió a reducir sus proyecciones de crecimiento, incorporando nuevas dudas sobre el escenario económico hacia 2027.
En ese contexto, la acumulación de reservas aparece como uno de los principales puntos de atención del FMI, que busca que el Banco Central profundice sus compras para fortalecer su capacidad de afrontar los próximos compromisos financieros.
El FMI pidió al Gobierno que acelere la compra de reservas internacionales, aun si esa estrategia genera presión alcista sobre el dólar. El planteo fue realizado a Luis Caputo y Santiago Bausili durante la misión del organismo en Buenos Aires. El BCRA compró casi u$s400 millones en cuatro días, aunque el Fondo considera insuficiente el ritmo de acumulación.
Casi u$s400 millones comprados en cuatro días y para el FMI todavía falta apretar el acelerador. La misión del organismo dejó en Buenos Aires un mensaje para Luis Caputo y Santiago Bausili: el Banco Central debería sumar más dólares a las reservas, incluso si la operación termina empujando hacia arriba la cotización.
El Fondo quiere que la Argentina compre todos los dólares que pueda conseguir en el mercado. Una suerte de versión financiera de llenar el tanque antes de salir a la ruta: no importa demasiado si el cartel de la estación cambia el precio mientras sostenés la manguera, porque la prioridad es no quedarse sin combustible unos kilómetros más adelante.
El BCRA viene haciendo su parte. En cuatro días adquirió casi u$s400 millones y este martes 7 de octubre las reservas brutas aumentaron u$s326 millones hasta alcanzar los u$s49.123 millones. El problema es que, para el FMI, el vaso sigue estando bastante más cerca de “falta” que de “sobra”.
Ahí aparece una diferencia importante con el discurso de Javier Milei. El organismo no comparte la idea de que en la Argentina “sobran los dólares” ni que “salen por las orejas”. Washington, por ahora, parece haber revisado el inventario y todavía no encontró esa abundancia monetaria desbordándose por las ventanas.
El planteo podría aparecer formalmente en el próximo Staff Report, después del regreso de la misión a Washington. La decisión final quedará en manos de Kristalina Georgieva durante la tercera revisión del acuerdo, mientras en la City descuentan que los desembolsos continuarán pese a la presión para comprar más reservas.
El escenario se completa con riesgo país, actividad económica bajo observación y nuevas correcciones a la baja en las proyecciones de crecimiento del REM. El Gobierno dice que sobran dólares; el Fondo llevó la calculadora.