Patricia Bullrich y Mauricio Macri volvieron a mostrarse juntos este martes durante una ceremonia de entrega de premios en la Bolsa de Comercio, en un contexto atravesado por las diferencias que ambos mantienen con el Gobierno de Javier Milei.
La senadora y el expresidente participaron de la 21ª edición de un reconocimiento a las mayores empresas del país y su aparición conjunta volvió a alimentar las especulaciones sobre una posible confluencia política de cara a las elecciones de 2027.
Ambos dirigentes vienen formulando cuestionamientos hacia distintos aspectos de la gestión nacional. Entre otros puntos, reclamaron mayor institucionalidad, cuestionaron decisiones del Gobierno y advirtieron que el orden macroeconómico por sí solo no alcanza para mejorar la calidad de vida de los argentinos.
El reclamo de Mauricio Macri
Durante su exposición ante empresarios, Macri planteó la necesidad de generar condiciones más previsibles para la actividad privada y reclamó reglas estables.
“Qué lindo sería que lleguemos finalmente a establecer reglas de juego transparentes, claras, que favorezcan la competencia y que el empresario se concentre solamente en ver cómo es más productivo, más competitivo, cómo crece”, fue el reclamo de Macri anoche ante el circulo rojo.
Acto seguido, el expresidente sostuvo que todavía se necesita “más institucionalidad” y “más infraestructura”.
La coincidencia pública entre dos figuras centrales del PRO no pasó inadvertida en la Casa Rosada. Bullrich viene expresando diferencias con algunas decisiones oficiales, mientras desde el entorno de Macri admiten que ambos retomaron el contacto luego del encuentro que mantuvieron a fines de abril en Parque Norte, durante la cena anual de la Fundación Libertad.
Las diferencias de Bullrich con el Gobierno
Uno de los últimos puntos de tensión estuvo vinculado con el DNU 70/2023. Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que dejó vigente la derogación de la ley de Tierras dispuesta por el decreto, Bullrich calificó de «apresurado» haber llevado ese capítulo a una ley de inviolabilidad de la propiedad privada impulsada por Federico Sturzenegger.
La senadora advirtió que el oficialismo iba contra sus propios actos y reconoció la posibilidad de que la oposición avance contra el decreto. El tema tiene especial sensibilidad política debido a que el Senado ya lo había rechazado en marzo de 2024 y sectores opositores en Diputados convocaron a una sesión especial.
Las diferencias también alcanzaron al Presupuesto 2027. Bullrich cuestionó el nuevo recorte en discapacidad y sostuvo que el tema no había sido analizado en la mesa política. Además, viene señalando que el orden macroeconómico debe traducirse en mejoras concretas sobre la situación de los argentinos.
Otro de los puntos de conflicto está relacionado con la eliminación de las PASO. Bullrich manifestó dudas sobre la cantidad de votos disponibles para avanzar con esa reforma, uno de los temas de mayor interés para el oficialismo.
El Gobierno buscó relativizar las tensiones
En medio de las especulaciones, el vocero Adrián Ravier buscó descartar una posible ruptura entre Bullrich y el Gobierno.
“Los liberales no somos manada. Puede haber diferencias de algún enfoque en algún tema puntual, pero en la reunión de gabinete, en la que participamos varios y también Patricia Bullrich, hay un apoyo total al presidente en continuar él liderando su proyecto”, aseguró este martes por la mañana.
“Por supuesto, su proyecto es de todo un gobierno, pero él es el líder de este proyecto con enormes resultados y entendemos que nadie mejor que él puede expresar las ideas de la libertad que nos representan. Después puede haber diferencias de opinión sobre cualquier tema. Puede pasar con un ministro puntual, puede pasar con una senadora, puede pasar con algún diputado y no pasa nada”, agregó el portavoz.
Las especulaciones también se alimentaron por la posición de Bullrich frente a una eventual reelección de Milei. La senadora evita expresar un respaldo directo y suele plantear que lo central es la continuidad del proyecto político.
Ravier, sin embargo, sostuvo: “Yo sé que dentro del periodismo, por ahí, es nota encontrar diferencias y plantear divisiones y demás, pero Bullrich sigue apoyando la idea de que Milei sea reelecto. Lo ha planteado en reuniones de Gabinete, lo ha planteado ante la prensa también y, en todo caso, si tiene aspiraciones políticas, que también las ha planteado en algún momento a futuro, está muy bien, porque ha hecho una carrera política que todos admiramos. Pero creo que sigue apoyando la idea de que Javier Milei sea quien busque la reelección en 2027”.
La nueva aparición conjunta de Macri y Bullrich vuelve a sumar tensión al escenario político nacional, mientras las distintas fuerzas comienzan a posicionarse con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
Patricia Bullrich y Mauricio Macri volvieron a mostrarse juntos este martes durante una ceremonia empresarial en la Bolsa de Comercio, en medio de sus diferencias con Javier Milei. El encuentro reavivó las especulaciones sobre una posible alternativa política hacia 2027, mientras desde el Gobierno buscaron relativizar las tensiones internas y sostener el respaldo a la continuidad del proyecto oficialista.
Patricia Bullrich y Mauricio Macri volvieron a compartir escenario y la política argentina activó inmediatamente su deporte favorito: interpretar una foto como si fuera una declaración de guerra escrita en código. El encuentro ocurrió ante empresarios, en la Bolsa de Comercio, justo cuando ambos mantienen diferencias con Javier Milei y cuando 2027 empieza a convertir cualquier saludo público en material suficiente para fabricar veinte hipótesis electorales antes del postre.
Macri aprovechó la ocasión para reclamar reglas claras, mayor institucionalidad e infraestructura. Bullrich, por su parte, viene marcando diferencias con distintas decisiones del Gobierno. La combinación resultó perfecta para alimentar una maquinaria política que necesita muy poco combustible: dos dirigentes del PRO, un salón empresario y una Casa Rosada predispuesta a sospechar que detrás de cada conversación puede estar naciendo una candidatura presidencial.
El expresidente y la senadora retomaron el contacto después de meses de distanciamiento y, desde entonces, las críticas al oficialismo fueron aumentando. Nada demasiado extraordinario para una dirigencia argentina acostumbrada a atravesar ciclos que incluyen alianza, ruptura, reconciliación, nueva alianza y una conferencia de prensa donde todos aseguran que jamás estuvieron peleados.
Desde el Gobierno intentaron bajar el volumen de las especulaciones y aseguraron que Bullrich continúa respaldando a Milei. La explicación podría resultar suficiente si no existieran tantas aclaraciones simultáneas sobre una interna que, según sus protagonistas, prácticamente no existe. Una notable paradoja política: cuanto más se insiste en que no hay crisis, más gente empieza a buscar dónde está el incendio.
Por ahora, Macri y Bullrich comparten críticas, conversaciones y apariciones públicas, mientras el oficialismo observa cada movimiento con atención quirúrgica. No hay una ruptura formal ni una nueva fuerza anunciada, pero sí suficientes señales para que 2027 haya empezado a jugarse bastante antes de tiempo, como suele ocurrir cuando en la política argentina quedan demasiados dirigentes y demasiados calendarios disponibles.