Este lunes 19 de octubre, según el comunicado de la Municipalidad de Guaymallén, los problemas antes concentrados en Corralitos también afectan a Dorrego, San José y Buena Nueva. En Buena Nueva el Municipio los vinculó con deficiencias del colector de calle Tirasso.
Esos colectores reciben efluentes de Guaymallén y también de Luján de Cuyo y, principalmente, de Maipú, según el Municipio. En Corralitos, los desbordes ya habían sido el eje de una crisis cloacal en el departamento.
Qué le exige el intendente a Aysam
Calvente pidió un Plan de Contingencia de Colectores para la cuenca que atraviesa Guaymallén y llega a Lavalle. El pedido incluye guardias, equipos y cuadrillas disponibles las 24 horas. El intendente dijo que el Municipio ofreció personal y equipamiento para colaborar.
«Desde la Municipalidad de Guaymallén exigimos a Aysam la presentación de un plan de contingencia que garantice guardias, equipos y cuadrillas disponibles las 24 horas, con capacidad para intervenir de inmediato ante las urgencias en colectores, disminuir los daños estructurales que se provocan y resolver estos problemas con inmediatez».
Qué puede pasar con las calles
El Municipio señaló que las intervenciones en Puente de Hierro, La Purísima, calle Tirasso y el colector principal de calle 2 de Mayo pueden obligar a cortar arterias durante meses, con efectos sobre la circulación, el comercio y las obras públicas.
Calvente sostuvo que en calle Tirasso hay proyectos de inversión privada que podrían generar decenas de empleos, pero que no obtienen habilitaciones por la situación del colector cloacal.
El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, exigió este lunes 19 de octubre a Aysam un plan de contingencia por los desbordes cloacales. Pidió guardias, equipos y cuadrillas las 24 horas para la cuenca que llega a Lavalle. El Municipio dijo que los desbordes también alcanzan a Dorrego, San José y Buena Nueva, y que los colectores reciben efluentes sobre todo de Maipú.
Guardias las 24 horas y un plan para una cloaca que no entiende de límites departamentales. Marcos Calvente, intendente de Guaymallén, le exigió a Aysam este lunes 19 de octubre respuestas urgentes y soluciones estructurales por los desbordes de los colectores. Pedir urgencia por algo que el Municipio llama recurrente es como sacar turno en el registro para un problema que ya vive en la vereda.
El Municipio sostiene que lo que antes estaba concentrado en Corralitos también pega en Dorrego, San José y Buena Nueva. En Buena Nueva lo ata a las deficiencias del colector de calle Tirasso. Ahí Calvente dice que hay proyectos privados que podrían sumar decenas de empleos y no consiguen habilitación por el estado del caño. El empleo espera sentado, que es la forma mendocina de hacer cola sin número.
Esos colectores no transportan solo lo de Guaymallén. Según el Municipio, también entra lo de Luján de Cuyo y, principalmente, lo de Maipú, en una cuenca que sigue hasta Lavalle. El desborde se ve en una cuadra y el líquido viene de más de un departamento, como la expensa de un edificio donde todos usan el ascensor y el arreglo lo paga uno solo.
El plan que exige incluye guardias, equipos y cuadrillas las 24 horas, con capacidad de salir de inmediato. Calvente dijo que el Municipio ofrece personal y equipamiento. Ofrecer la cuadrilla propia para un caño que no es municipal es de una amabilidad que en Argentina suele aparecer cuando el otro no aparece.
Las intervenciones en Puente de Hierro, La Purísima, calle Tirasso y el colector principal de calle 2 de Mayo pueden obligar a cortar arterias durante meses, con efectos en la circulación, el comercio y las obras públicas, según el Municipio. Meses de corte para un colector que ya se desborda es cambiar el olor de la esquina por el de un desvío eterno. Guaymallén pide que la contingencia deje de ser el nombre elegante de llegar tarde.
