La Justicia de San Juan ordenó restablecer el servicio de colectivos en toda la provincia y estableció multas de $1.000.000 por cada día de incumplimiento para quienes desobedezcan la resolución. La medida busca garantizar la normalización del transporte público tras las medidas de fuerza que afectaron la circulación de las unidades.
La decisión fue adoptada este jueves 8 de octubre de 2026 por el juez Héctor Rollán, titular del Primer Juzgado Civil, luego de una presentación realizada por la Fiscalía de Estado de San Juan para poner fin a las interrupciones del servicio.
La resolución alcanza a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), la Asociación Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) y las empresas concesionarias del transporte público provincial.
De acuerdo con lo dispuesto por el magistrado, las organizaciones y compañías involucradas deberán reanudar la prestación del servicio una vez que reciban la notificación formal de la orden judicial.
Multas de $1 millón por día para quienes incumplan la orden
Uno de los puntos centrales de la resolución establece sanciones económicas de $1.000.000 diarios frente al incumplimiento de las obligaciones fijadas por la Justicia.
En particular, el fallo determina que los trabajadores que continúen con las medidas de fuerza después de ser notificados quedarán sujetos a una multa de ese monto por cada jornada de incumplimiento.
La decisión judicial también comprende a las entidades sindicales, sus autoridades y las empresas vinculadas con la prestación del servicio, que deberán ajustarse a las disposiciones establecidas.
Además de exigir el restablecimiento de los recorridos, el juez ordenó que las empresas concesionarias pongan a disposición las unidades y los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento del transporte público en la provincia.
La obligación de normalizar la prestación comenzará a regir para las partes involucradas a partir de sus respectivas notificaciones formales.
La Justicia advirtió sobre posibles consecuencias penales
La resolución firmada por Rollán también contempla consecuencias adicionales si las organizaciones, empresas o personas alcanzadas por la medida no cumplen con lo establecido.
En ese supuesto, el magistrado dispuso que las actuaciones sean remitidas a la Fiscalía General para evaluar la posible comisión de infracciones previstas en los artículos 239 y 106 del Código Penal argentino.
El artículo 239 contempla conductas vinculadas con la resistencia o desobediencia a la autoridad, mientras que el artículo 106 se refiere a supuestos de abandono de persona o situaciones de peligro para su vida o salud.
La eventual intervención de la Fiscalía General tendrá como finalidad analizar si las conductas registradas configuran alguna de las infracciones mencionadas en el fallo.
De esta manera, el incumplimiento de la orden podría derivar no solamente en sanciones económicas, sino también en una evaluación de posibles responsabilidades penales.
Fiscalía de Estado busca garantizar el derecho al transporte
La presentación que dio origen a la resolución judicial fue impulsada por la Fiscalía de Estado de San Juan, con el objetivo de evitar que la interrupción del servicio siguiera perjudicando a los usuarios del transporte público.
Desde el organismo señalaron que la medida buscó proteger especialmente a las personas que dependen de los colectivos para trasladarse a sus trabajos, asistir a establecimientos educativos o concurrir a centros de salud.
El fiscal de Estado, Sebastián Dávila, explicó durante una entrevista con 0264 Radio que la intervención tuvo como finalidad conseguir el restablecimiento del servicio y resguardar otros derechos constitucionales afectados por la interrupción del transporte.
La presentación judicial apuntó a garantizar que la prestación vuelva a desarrollarse con normalidad y que las empresas dispongan de los medios necesarios para cumplir con los recorridos.
La resolución establece así una obligación concreta para los sectores involucrados en el conflicto, con sanciones económicas previstas para quienes persistan en el incumplimiento después de recibir la notificación judicial.
La normalización del servicio dependerá ahora del cumplimiento efectivo de la orden por parte de los sindicatos, los trabajadores y las empresas concesionarias, mientras que las eventuales sanciones quedarán sujetas a la verificación de los incumplimientos establecidos en el fallo.
La Justicia de San Juan ordenó este jueves 8 de octubre restablecer el servicio de colectivos en toda la provincia, tras una presentación de Fiscalía de Estado. El juez Héctor Rollán dispuso multas de $1 millón diario ante incumplimientos, con medidas que alcanzan a trabajadores, sindicatos y empresas. La resolución busca garantizar el transporte público y proteger los derechos de los usuarios.
Un millón de pesos por día para quienes incumplan la orden de reanudar el servicio de colectivos en San Juan. La Justicia decidió que el transporte público tiene que volver a funcionar y le puso un precio bastante contundente a la desobediencia. Porque aparentemente, para conseguir que un colectivo circule, ahora también hace falta que intervenga un juez.
La resolución lleva la firma de Héctor Rollán, titular del Primer Juzgado Civil, y alcanza a la UTA, ATAP y las empresas concesionarias. La instrucción es sencilla: una vez notificadas las partes, los colectivos deben volver a las calles. Un procedimiento que normalmente comienza girando la llave de contacto, pero que esta vez necesitó una intervención judicial.
La situación tiene todos los ingredientes de una película argentina: sindicatos, empresarios, funcionarios, expedientes judiciales y miles de pasajeros mirando la parada como quien espera que aparezca un familiar desaparecido en el supermercado. Lo único que falta es que el próximo colectivo llegue acompañado por un escribano para certificar que efectivamente está circulando.
La Justicia también advirtió que los incumplimientos podrían terminar en la Fiscalía General por posibles infracciones al Código Penal. Es decir, lo que comenzó como un conflicto del transporte podría sumar consecuencias judiciales bastante más serias que perder el último colectivo de la noche.
Desde Fiscalía de Estado explicaron que la presentación buscó proteger a quienes necesitan el servicio para trabajar, estudiar o atender su salud. Una aclaración necesaria en un escenario donde el pasajero termina convertido en espectador involuntario de una discusión en la que no participa, pero cuyas consecuencias paga con tiempo, dinero y paciencia.
El fallo establece que las empresas deben poner a disposición los vehículos y recursos necesarios, mientras sindicatos y trabajadores quedan alcanzados por las obligaciones fijadas. Ahora habrá que comprobar si la orden judicial consigue que las unidades regresen a sus recorridos habituales.
En San Juan, el transporte público llegó a una instancia extraordinaria: para que vuelva a circular, primero tuvo que avanzar un expediente.
