El diputado nacional por Mendoza Álvaro Martínez, de La Libertad Avanza, presentó una reforma penitenciaria para prohibir las comunicaciones mediante celulares, establecer uniformes y crear un arancel para personas condenadas. El proyecto 5365-D-2026 ingresó el miércoles 7 de octubre y fue girado a las comisiones de Legislación Penal y Presupuesto y Hacienda.

La iniciativa modifica la Ley 24.660 de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad y el Código Penal. También incorpora un régimen de trabajo remunerado en el Servicio Penitenciario Federal e invita a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires a adherir.

Cómo funcionarían las comunicaciones

El texto propone prohibir las comunicaciones por equipos móviles e instalar inhibidores selectivos en los pabellones. Prevé llamadas a números previamente autorizados y acceso gradual a internet en espacios educativos, además de canales confidenciales para comunicarse con abogados.

La propuesta se suma a la discusión sobre el bloqueo de celulares en establecimientos penitenciarios de Mendoza. Martínez sostiene que las restricciones buscan impedir delitos organizados desde las cárceles.

A quiénes alcanzaría el arancel

El Arancel Único Carcelario contribuiría parcialmente a gastos de alimentación, servicios, atención médica y uniforme. Tendría un límite del 15% del salario mínimo y comenzaría a generarse seis meses después de que la condena quede firme.

Las personas en prisión preventiva quedarían exentas. Quienes acrediten simultáneamente estudio y trabajo tendrían una reducción del 50%. Ante la falta de recursos se acumularía deuda, manteniendo el acceso a alimentos, agua, salud e higiene.

Uniformes y trabajo penitenciario

La vestimenta sería beige o marrón claro, con líneas que identificarían niveles de peligrosidad. La clasificación tendría revisión judicial anual y podría ser impugnada. Quienes estén próximos a la libertad asistida o condicional usarían uniforme liso.

El régimen laboral propuesto incluye remuneración, capacitación y preparación para el egreso. El expediente permanece en trámite parlamentario, con intervención de las dos comisiones asignadas.