La comitiva presidencial argentina aterriza este martes en Madrid con una agenda cargada de actividades para Javier Milei. Desde el Gobierno argentino dan por previsto un encuentro con Isabel Díaz Ayuso a las cinco de la tarde, aunque desde el entorno de la presidenta de la Comunidad de Madrid advierten que la reunión todavía no está confirmada. “No lo tenemos cerrado en agenda”, señaló uno de sus asesores más cercanos.
La visita del mandatario argentino llega en un momento especialmente delicado para el Partido Popular: faltan menos de 50 días para las elecciones generales del 29 de noviembre y el debate sobre las pensiones ocupa un lugar central en la campaña. El presidente Pedro Sánchez busca fórmulas legales para incrementar esas prestaciones antes de la votación, una decisión de fuerte impacto sobre las personas mayores, uno de los sectores con mayor participación electoral en España.
El debate por las pensiones condiciona la visita
El PP quedó envuelto en la discusión luego de que una portavoz partidaria afirmara que el sistema de pensiones podría colapsar y que era necesario reformarlo de manera profunda. El episodio volvió a colocar a la formación en una posición incómoda sobre un asunto que ya había generado dificultades electorales en 2023.
En aquella campaña, Alberto Núñez Feijóo sostuvo que su partido siempre había actualizado las pensiones según el índice de precios al consumidor, una afirmación que posteriormente tuvo que corregir. A ese escenario se suma Vox, fuerza con la que Feijóo necesitaría entenderse si el bloque de derecha alcanzara una mayoría, que propone un sistema mixto público y privado y sostiene también que el actual modelo se encuentra en una situación crítica.
Mientras desde el PP insisten en que las pensiones están garantizadas, Feijóo no tiene previsto reunirse con Milei. El presidente argentino está internacionalmente asociado con una política de fuerte reducción del gasto público y convirtió una motosierra en uno de los símbolos de su campaña presidencial.
En ese contexto, el equipo de Ayuso analiza la conveniencia y las condiciones de un eventual encuentro. A pocas horas de la llegada de Milei, todavía no había una definición concreta. “Aún no, estamos viendo opciones”, señaló una persona cercana a la presidenta madrileña.
Una relación política con varios antecedentes
En caso de concretarse, sería la cuarta reunión presencial entre Milei y Ayuso. En junio de 2024, la dirigente española recibió al presidente argentino en la Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, y le entregó la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid. Ambos salieron además al balcón para saludar a las personas reunidas en la Puerta del Sol.
Milei regresó un año más tarde y ambos mantuvieron un encuentro informal. Seis meses después, Ayuso viajó a la Argentina y fue recibida por el mandatario en la Casa Rosada. La relación política entre ambas administraciones es estrecha, aunque el escenario electoral español vuelve especialmente sensible cualquier imagen conjunta.
Desde la Argentina, distintas versiones periodísticas dieron por incluida la reunión en la agenda presidencial. Entre las descripciones difundidas sobre el viaje se afirmó: “El presidente argentino combinará una agenda vinculada con la Escuela Austríaca de Economía, un nuevo encuentro con Isabel Díaz Ayuso y su batalla cultural contra la izquierda y las amenazas que, según sostiene, enfrenta Occidente”. También se indicó: “En agenda [Milei] tiene encuentros con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso”. Otra descripción sostuvo: “Se reunirá con Ayuso, la única figura del PP con la que Milei se lleva fluidamente. Y no aparece en la agenda Núñez Feijóo”.
Protestas y un eventual cambio de sede
La organización de la eventual reunión suma además un componente logístico. El Gobierno madrileño analiza una alternativa a la Casa de Correos para trasladar temporalmente el despacho de Ayuso y recibir allí a distintas personalidades, por lo que, si finalmente se concreta el encuentro con Milei, podría desarrollarse fuera de la sede habitual.
Frente a la Casa de Correos se instaló un campamento con miles de personas que protestan por la crisis de la vivienda. Se trata de una movilización identificada mayoritariamente con posiciones de izquierda y cuyos participantes podrían manifestarse contra la presencia del presidente argentino.
A ese escenario se suman las protestas de profesores en huelga, que durante la jornada anterior interrumpieron un acto de una consejera e impidieron durante 45 minutos que Ayuso pudiera abandonar un evento. La llegada de Milei coincide así con un escenario electoral y social particularmente complejo para el PP, que deberá definir en las próximas horas si finalmente habrá una nueva fotografía entre el presidente argentino y la dirigente madrileña.
Javier Milei llega este martes a Madrid con una agenda política que podría incluir un nuevo encuentro con Isabel Díaz Ayuso, aunque desde el entorno de la presidenta madrileña aseguran que la reunión todavía no está confirmada. La visita se produce a menos de 50 días de las elecciones generales españolas, en medio del debate por las pensiones y de protestas sociales en la capital.
Javier Milei aterriza en Madrid justo cuando el Partido Popular parecía tener suficientes asuntos abiertos como para no necesitar una motosierra entrando por la puerta de embarque. Desde Buenos Aires dan prácticamente por descontado un encuentro con Isabel Díaz Ayuso a las cinco de la tarde; desde Madrid, en cambio, responden con una de esas fórmulas diplomáticas que significan aproximadamente “puede ocurrir, puede no ocurrir y agradeceríamos que nadie imprima todavía las invitaciones”. “No lo tenemos cerrado en agenda”, explicaron cerca de la dirigente madrileña.
El problema no parece ser precisamente la falta de afinidad. Milei y Ayuso ya acumulan suficientes fotografías juntos como para completar un pequeño álbum bilateral: medalla, balcón, Casa Rosada y reuniones informales. Pero la política tiene esa costumbre desagradable de transformar una amistad ideológica en una ecuación electoral. España está a menos de 50 días de votar y el debate sobre las pensiones convirtió cualquier aparición de un presidente famoso internacionalmente por ajustar el gasto público en un ejercicio de comunicación comparable con estacionar un camión de combustible junto a una fábrica de fósforos.
El PP intenta asegurar que las pensiones están garantizadas después de que una portavoz advirtiera que el sistema puede colapsar, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez busca mecanismos para aumentarlas antes de los comicios. En ese paisaje, Alberto Núñez Feijóo decidió no reunirse con Milei. Nadie necesita ser especialista en estrategia política para comprender que una fotografía con el hombre que convirtió una motosierra en accesorio electoral podría requerir después aproximadamente diecisiete entrevistas explicativas.
Ayuso, mientras tanto, evalúa opciones. “Aún no, estamos viendo opciones”, señalaron desde su entorno. Y las opciones incluyen además una pequeña dificultad logística: frente a la sede del Gobierno madrileño hay miles de personas protestando por la crisis de la vivienda, mientras docentes en huelga vienen demostrando una considerable capacidad para alterar actos oficiales. Así, la eventual reunión enfrenta una combinación exquisita de campaña electoral, protestas, pensiones, seguridad y cálculo partidario. Una jornada tranquila, siempre que la definición de tranquilidad haya sido redactada por alguien que trabaja en política española
