El episodio ocurrió el miércoles 21 de octubre, después de su intervención en Nueva Economía Fórum, según informaron medios. El viaje contemplaba una reunión con Isabel Díaz Ayuso. El cruce repercutió en emisoras y canales españoles.
Qué pasó con Julia Molina
Julia Molina contó la pregunta que le hizo: «Yo le he trasladado una cuestión que está en el aire con esta visita: ¿Cree que su visita incomoda a PP y Vox?». Milei la descalificó, según informaron medios. Nadie del equipo se disculpó, dijo ella, y la custodia fue dura con la prensa. El intercambio fue a la salida del Real Casino de Madrid.
Según informaron medios, apartaron por la fuerza a Miguel González cuando intentaba grabar. Antonio García Ferreras respondió a los ataques contra la periodista. «Que los periodistas seamos una peste para determinados personajes es un lujazo, un privilegio», dijo.
Qué contestó en el foro y a la salida
Durante el turno de preguntas, Milei interrumpió al moderador al enterarse de que la consulta era de un diario argentino, según informaron medios. Atacó al diario y a sus periodistas. No respondió esa pregunta ni otra.
A la salida, Ismael Juárez preguntó por los argentinos que no llegan a fin de mes. Milei cuestionó la pregunta y le dijo que no podía respetar su cerebro, según informaron medios.
La Presidencia publicó la transcripción y un video del discurso en el Nueva Economía Fórum, realizado el miércoles 21 de octubre en el Real Casino Gran Círculo de Madrid. Ese registro corresponde a la intervención en el foro.
El miércoles 21 de octubre, Javier Milei descalificó a periodistas a la salida de un foro en el Real Casino de Madrid. El cruce más difundido fue con Julia Molina, que le preguntó si la visita incomodaba al PP y a Vox. En el turno de preguntas no respondió dos consultas y atacó a un diario. A un cronista le dijo que no podía respetar su cerebro.
A la salida, descalificaciones. Adentro, el discurso. Javier Milei habló el miércoles 21 de octubre en el Nueva Economía Fórum, en el Real Casino de Madrid, y después se cruzó con quienes preguntaban. El registro oficial se queda con el atril. La vereda se queda con el resto, como el ticket que nadie quiere mostrar en la puerta del kiosco.
Julia Molina le preguntó si la visita incomodaba al PP y a Vox. Milei la descalificó. Después contó que nadie del equipo se disculpó y que la custodia fue dura con la prensa. Pedir disculpas tuvo, en esa escena, la misma presencia que el vuelto en un kiosco que solo acepta transferencia.
En el turno de preguntas interrumpió al moderador cuando supo que la consulta venía de un diario argentino. Atacó al diario y a sus periodistas. No contestó esa ni otra. Discutir el delivery para no hablar del pedido: si el problema es el mozo, el plato deja de existir. Una maniobra vieja, con acento de Madrid y paciencia de trámite municipal.
Ismael Juárez preguntó por los argentinos que no llegan a fin de mes. Milei cuestionó la pregunta y le dijo que no podía respetar su cerebro. Traducir eso a la vida de acá no pide diccionario: mencionás que el sueldo no alcanza y la respuesta viene a revisarte la cabeza, no la boleta. Como quejarse del precio del asado y que te pidan un electroencefalograma.
Según informaron medios, apartaron por la fuerza a Miguel González cuando intentaba grabar. Antonio García Ferreras dijo que, para él, que los periodistas sean una peste para determinados personajes es un lujazo y un privilegio. La custodia no pareció coleccionar privilegios. La Presidencia publicó la transcripción y el video del discurso. El casino ya cumplió: adentro quedó el atril y afuera, la pregunta por el fin de mes.
