La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, volvió a marcar distancia con Javier Milei y con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, alineado con Karina Milei.
Durante la reunión de la Comisión de Acuerdos, Bullrich anunció que no acompañará el pliego de la fiscal Susana Pernas, propuesta por la Casa Rosada para un nuevo nombramiento como fiscal general ante los Tribunales Orales de Menores de la Capital Federal.
El caso Chocobar, en el centro del rechazo
El principal cuestionamiento de Bullrich estuvo vinculado con la actuación de Pernas en la causa contra el policía Luis Chocobar.
La senadora le reprochó haber pedido una pena de tres años para el efectivo y le preguntó durante la audiencia: «¿Defiende a las víctimas? ¿Entiende el rol de la Policía cuando es acusado por su acción?».
Bullrich también cuestionó que la fiscal haya insistido luego de la instancia de Casación y que el planteo haya llegado hasta la Corte Suprema con el objetivo de solicitar un aumento de la pena.
«¿Qué hacen todos los policías del país cuando ven que alguien que dispara es acusado? ¿Quién va a defender a la sociedad?», planteó.
La exministra de Seguridad sostuvo que es necesario modificar el criterio con el que se evalúa judicialmente la actuación de los efectivos cuando, a su entender, cumplen correctamente con su función.
«Esta doctrina tiene que cambiar, porque si no la Policía nunca va a tener la seguridad del respaldo», afirmó, antes de confirmar que no respaldará el pliego.
Otro antecedente de distancia con la Casa Rosada
No es la primera vez que Bullrich se aparta de la línea oficial en el tratamiento de un pliego judicial.
En junio, cuando el Gobierno retiró el pliego de la candidata a jueza María Verónica Michelli, Bullrich anunció que ejercería su derecho a la objeción de conciencia.
Según trascendió, en aquel episodio llegó a ofrecerle su renuncia a Javier Milei. Más tarde, el Senado terminó aprobando el pliego de Michelli con los votos del kirchnerismo.
Con el rechazo anunciado a la designación de Susana Pernas, Bullrich vuelve a mostrar una posición propia dentro del oficialismo y suma una nueva diferencia con decisiones impulsadas desde la Casa Rosada.
La senadora Patricia Bullrich anunció que no acompañará el pliego de la fiscal Susana Pernas, propuesta por el Gobierno nacional para un nuevo cargo. La exministra de Seguridad cuestionó su actuación en la causa contra Luis Chocobar y volvió a marcar diferencias con la Casa Rosada dentro del Senado.
Patricia Bullrich volvió a abrir una grieta dentro del oficialismo, esta vez por un pliego judicial. La jefa del bloque libertario en el Senado anunció que no acompañará la designación de la fiscal Susana Pernas y dejó en claro que, cuando llega la hora de votar, la disciplina partidaria también puede pedir licencia.
El eje del rechazo fue la actuación de Pernas en la causa contra el policía Luis Chocobar. Bullrich cuestionó que la fiscal haya pedido una pena de tres años y que luego insistiera en instancias superiores para buscar un agravamiento.
“¿Defiende a las víctimas? ¿Entiende el rol de la Policía cuando es acusado por su acción?”, preguntó durante la audiencia. No fue una consulta protocolar de esas que esperan una respuesta diplomática: fue más bien la versión parlamentaria de poner el expediente sobre la mesa y preguntar quién pidió este menú.
La senadora sostuvo que el criterio con el que se juzga a los efectivos debe cambiar y planteó que la Policía necesita respaldo cuando actúa correctamente. “Esta doctrina tiene que cambiar, porque si no la Policía nunca va a tener la seguridad del respaldo”, afirmó.
El episodio suma otro antecedente de distancia con decisiones impulsadas por la Casa Rosada. Ya había ocurrido con el pliego de María Verónica Michelli, cuando Bullrich anunció que ejercería su derecho a la objeción de conciencia.
La escena vuelve a mostrar una paradoja clásica de la política: todos pueden integrar el mismo bloque hasta que aparece el botón de votar. La unidad sigue firme, salvo cuando hay que usarla.