El Gobierno de Mendoza presentó este miércoles en la Legislatura el proyecto de Ley de Huella Balística, una iniciativa orientada a fortalecer la investigación criminal y avanzar en la trazabilidad de las armas de fuego vinculadas con hechos delictivos.
La propuesta busca otorgar continuidad institucional al Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, inaugurado en febrero por el gobernador Alfredo Cornejo, y establecer formalmente la creación de un Banco Provincial de Perfiles Balísticos.
Durante la presentación, la ministra de Seguridad, Mercedes Rus, explicó que la iniciativa forma parte de una estrategia integral destinada a ampliar las herramientas de investigación criminal de la Provincia y profundizar el seguimiento del circuito ilegal de armas utilizadas en delitos.
“Lo que queremos hacer es cortar el circuito de armas”, señaló la ministra, al explicar que la incorporación de esta tecnología complementa otros recursos que ya utiliza Mendoza, como drones, cámaras de videovigilancia, sistemas de reconocimiento facial y laboratorios de genética.
Tecnología aplicada a la investigación criminal
El Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS) permite analizar las marcas particulares que las armas de fuego dejan tanto en las vainas servidas como en los proyectiles y compararlas con los registros incorporados a una base de datos.
De este modo, una evidencia recuperada en la escena de un delito puede ser cotejada con elementos obtenidos en investigaciones distintas y permitir la detección de posibles vínculos entre hechos ocurridos en diferentes momentos y lugares.
Desde su puesta en funcionamiento, el sistema registró 111 coincidencias entre vainas servidas y permitió obtener, por primera vez en Mendoza, seis correspondencias entre proyectiles.
La posibilidad de analizar proyectiles representa una de las principales diferencias respecto del sistema utilizado anteriormente, basado en cotejos manuales mediante fotografías. La nueva tecnología permite automatizar y sistematizar las comparaciones y ampliar el universo de evidencias disponibles para los investigadores.
Según se explicó durante la presentación, las coincidencias obtenidas permitieron avanzar en investigaciones vinculadas con homicidios, tentativas de homicidio, lesiones con armas de fuego, ataques contra viviendas y robos agravados.
En algunos casos, el sistema permitió relacionar hasta cuatro hechos delictivos diferentes a partir de evidencias balísticas coincidentes. También hizo posible conectar elementos recuperados en distintas escenas con armas que posteriormente fueron halladas y secuestradas por la Policía.
Las autoridades aclararon que las coincidencias balísticas constituyen información técnico-científica que debe integrarse con el resto de las pruebas reunidas en cada investigación y que, por sí solas, no implican la identificación de los autores de un delito.
Un banco provincial para ampliar la trazabilidad
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación del Banco Provincial de Perfiles Balísticos, destinado a reunir, sistematizar y conservar digitalmente la información obtenida a partir del análisis de proyectiles, vainas servidas y muestras de armas de fuego.
El esquema seguirá una lógica similar a la utilizada por los bancos de perfiles genéticos: incorporar nuevos registros de manera progresiva y realizar comparaciones sistemáticas para detectar coincidencias capaces de aportar datos a las investigaciones judiciales.
La propuesta contempla la incorporación de perfiles correspondientes a armas secuestradas, incautadas, decomisadas, halladas o recuperadas, además de aquellas pertenecientes a la Policía de Mendoza y al Servicio Penitenciario Provincial.
También se prevé incorporar armas afectadas a empresas de seguridad privada sujetas al control provincial, bajo las condiciones que establezca la reglamentación.
Para los legítimos usuarios civiles, en tanto, el proyecto fija un mecanismo de incorporación voluntaria, sin modificar ni reemplazar las registraciones y autorizaciones correspondientes a la autoridad nacional competente.
Vincular delitos y reconstruir trayectorias
Durante la presentación, Rus explicó que el análisis balístico permite obtener información relevante incluso cuando el arma empleada en un hecho no pudo ser recuperada.
Como ejemplo, mencionó una investigación por homicidio en la que no fue encontrada el arma utilizada. A partir de las evidencias recolectadas en la escena, el sistema permitió determinar la participación de dos armas de diferentes calibres y establecer coincidencias con episodios ocurridos antes y después en distintos sectores de la Provincia.
En otro caso, en el que sí pudo secuestrarse el arma, los estudios realizados en el laboratorio permitieron determinar que había sido utilizada en otros hechos delictivos, entre ellos un robo a un vehículo y un episodio de lesiones graves con arma de fuego.
Este tipo de análisis permite extender una investigación más allá de cada hecho individual, vincular causas y aportar información para reconstruir posibles trayectorias delictivas y orientar nuevas líneas investigativas.
La ministra remarcó además que la herramienta puede contribuir a generar inteligencia criminal sobre el origen y la circulación de armas y municiones utilizadas por organizaciones delictivas.
El Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas fue puesto en funcionamiento a partir de una inversión provincial superior a US$ 1,6 millones.
De acuerdo con la información expuesta durante la presentación, en sus primeros ocho meses de actividad el sistema trabajó sobre una base inicial de evidencias y obtuvo resultados que representan un avance significativo frente al mecanismo de cotejo manual utilizado durante años anteriores.
La tecnología permite analizar automáticamente las marcas presentes en vainas y proyectiles, generar muestras testigo a partir de armas secuestradas y comparar esa información con los registros previamente incorporados.
Mendoza también avanza en la articulación de esta base con sistemas de identificación balística de fuerzas federales, con el objetivo de fortalecer el intercambio de información y ampliar las capacidades investigativas en delitos relacionados con contrabando, narcotráfico y circulación ilegal de armas.
La iniciativa establece que el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas funcionará como un organismo técnico-científico especializado bajo la órbita del Ministerio de Seguridad y Justicia, a través de la Jefatura de Policía Científica, dependiente de la Dirección General de Investigaciones.
El texto también contempla procedimientos específicos para la recepción, procesamiento y resguardo de las muestras, junto con protocolos destinados a garantizar su integridad, seguridad y trazabilidad, además del cumplimiento de las reglas de cadena de custodia.
Finalmente, el proyecto prevé mecanismos de cooperación e intercambio de información con otros organismos y una implementación progresiva del Banco Provincial de Perfiles Balísticos, con el objetivo de consolidar la herramienta dentro de la política provincial de investigación criminal.
El Gobierno de Mendoza presentó este miércoles en la Legislatura el proyecto de Ley de Huella Balística, que busca consolidar el laboratorio provincial y crear un Banco Provincial de Perfiles Balísticos. La iniciativa apunta a mejorar la trazabilidad de armas vinculadas con delitos, sistematizar evidencias y fortalecer la investigación criminal mediante tecnología automatizada.
111 coincidencias entre vainas servidas y seis correspondencias entre proyectiles en ocho meses. Mendoza quiere convertir esas marcas microscópicas que deja un arma después de disparar en algo bastante menos abstracto: una pista capaz de conectar delitos, escenas y armas aunque hayan pasado meses y varios expedientes de por medio.
El proyecto de Ley de Huella Balística busca que cada arma deje algo parecido a una patente, aunque no venga con VTV, tarjeta verde ni turno a las siete de la mañana. El Sistema Integrado de Identificación Balística compara vainas y proyectiles para establecer coincidencias, una tarea que antes dependía de cotejos manuales con fotografías y bastante paciencia institucional.
La apuesta oficial es consolidar un Banco Provincial de Perfiles Balísticos con información de armas secuestradas, decomisadas, recuperadas y pertenecientes a fuerzas provinciales. También podrán incorporarse armas de empresas de seguridad privada y, de manera voluntaria, las de legítimos usuarios civiles.
La tecnología ya permitió vincular evidencias de distintos homicidios, tentativas, robos agravados, ataques contra viviendas y lesiones con armas de fuego. En algunos expedientes, una misma huella consiguió unir hasta cuatro hechos diferentes: una especie de álbum de figuritas del delito, sólo que completar la colección no trae premio.
El laboratorio demandó una inversión provincial superior a US$ 1,6 millones y ahora el Ejecutivo quiere darle continuidad institucional por ley. Porque las armas pueden cambiar de manos, de barrio y de causa judicial; las marcas que dejan después de disparar, aparentemente, tienen bastante menos vocación por desaparecer.