Ante el fuerte impacto social provocado por la medida de fuerza, la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia intervino de oficio este miércoles y dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que involucra a la UTA y al sector empresario del transporte.
La resolución ordena al gremio cesar de manera inmediata las acciones de fuerza y retrotraer la situación al estado anterior al inicio del conflicto.
Como consecuencia, los choferes deberán retomar la prestación normal del servicio en las próximas horas.
El reclamo salarial que originó la protesta
El conflicto se originó por el pago de diferencias salariales correspondientes a las nuevas escalas acordadas para el sector.
Sin embargo, desde el organismo laboral señalaron que la medida de fuerza no había sido comunicada con la antelación formal exigida por la normativa vigente.
Por ese motivo, las autoridades advirtieron que podrían aplicarse sanciones a la entidad sindical por la forma en que se llevó adelante la protesta.
Audiencia para intentar destrabar el conflicto
Con el objetivo de encauzar las negociaciones, la Subsecretaría de Trabajo convocó a una audiencia formal para este jueves 8 de octubre a las 11:30.
En el encuentro deberán participar representantes de la UTA, empresarios del transporte y funcionarios de la cartera laboral.
La intención será resolver el conflicto salarial y evitar nuevas interrupciones en el servicio, mientras permanezca vigente la conciliación obligatoria.
La Subsecretaría de Trabajo de San Juan dictó la conciliación obligatoria en el conflicto con la UTA y ordenó el cese inmediato de la medida de fuerza. Los choferes deberán retomar el servicio con normalidad mientras el gremio, las empresas y las autoridades se preparan para una audiencia convocada para este jueves 8 de octubre a las 11:30.
La protesta de la UTA había empezado a impactar de lleno en el transporte público cuando la Subsecretaría de Trabajo decidió sacar del cajón una de las herramientas favoritas del derecho laboral argentino: la conciliación obligatoria, ese botón de emergencia institucional que básicamente significa “todos vuelvan a sus lugares y ahora sí discutimos sentados”. Con la resolución ya dictada, los choferes deberán normalizar el servicio en las próximas horas y el conflicto tendrá que mudarse de la calle a una mesa de negociación.
El reclamo gira en torno al pago de diferencias salariales correspondientes a nuevas escalas acordadas para el sector, un tema lo bastante concreto como para generar una protesta y lo bastante complejo como para garantizar varias horas de reunión, café y frases que empiecen con “hay voluntad de diálogo”. El problema adicional es que, según el organismo laboral, la medida de fuerza no fue informada con la anticipación legal correspondiente, lo que abrió la puerta a posibles sanciones contra el sindicato.
La escena quedó así armada: UTA reclama, las empresas tendrán que dar respuestas y Trabajo ya avisó que la vía elegida para protestar podría traer consecuencias. Mientras tanto, miles de usuarios quedaron como espectadores involuntarios de una negociación salarial que eligió expresarse en el idioma más sensible posible: colectivos que dejan de circular.
La próxima parada será este jueves 8 de octubre a las 11:30, cuando gremialistas, empresarios y funcionarios se sienten frente a frente para intentar destrabar el conflicto. Si todo sale según el manual, habrá servicio normal y discusión administrativa. Si no, el transporte volverá a demostrar que en San Juan también puede convertirse en una disciplina de suspenso.