“El kirchnerismo quiere romper el modelo”. Adrián Ravier eligió esa definición para describir la principal disputa política que, según su mirada, atravesará al Gobierno en los próximos meses. Pero inmediatamente agregó la segunda parte de su diagnóstico: cree que no lo conseguirá. “Esta idea de romper no va a ocurrir, porque el kirchnerismo está más débil, porque la gente ya eligió otra cosa”, sostuvo el vocero presidencial durante una extensa entrevista.

Para el funcionario, el nuevo equilibrio político surgido de las últimas elecciones modificó la capacidad de la oposición para bloquear o revertir las reformas impulsadas por Javier Milei.

El DNU 70/2023 y la disputa con la oposición

En esa lógica ubicó la ofensiva contra el DNU 70/2023. Ravier consideró al decreto una de las piezas centrales del programa de desregulación y afirmó que el kirchnerismo buscará voltearlo como una manera de afectar el modelo económico.

Sin embargo, se mostró confiado en que la oposición no reunirá los votos suficientes: “No lo van a poder voltear”.

Mencionó los 95 diputados nacionales de La Libertad Avanza, la presencia de senadores propios, el vínculo con los gobernadores y el respaldo de bloques aliados. “Hay diálogo”, remarcó, y vinculó ese escenario con el mayor optimismo que, dijo, existe actualmente dentro del equipo económico.

El vocero amplió esa confrontación a otros temas que ocupan la agenda pública. Sobre las universidades, defendió la estrategia judicial del Gobierno frente a la Ley de Financiamiento Universitario y sostuvo que detrás de la disputa existe también una pelea por el equilibrio de las cuentas públicas.

“Acá hay un problema fiscal serio, hay un intento político de la oposición de romper el equilibrio fiscal y hay un Gobierno que le pide a la Justicia que interceda. En el medio de esa disputa no hay un incumplimiento de la ley. La disputa continúa, hay nuevas instancias y veremos qué pasa”, afirmó.

Para Ravier, universidades, discapacidad y Ley de Tierras forman parte de los asuntos que la oposición utiliza para imponer una agenda y desplazar del debate los resultados que el Gobierno reivindica en inflación, pobreza y apertura económica.

Discapacidad, tierras y la interna oficialista

En discapacidad endureció especialmente el tono contra el kirchnerismo. “El kirchnerismo hizo un uso político de la discapacidad y entregó cantidad de pensiones no contributivas y asignaciones por discapacidad”, afirmó.

Ravier admitió que el proceso de auditorías todavía enfrenta problemas y dificultades operativas, pero aseguró que quienes efectivamente tengan derecho a las prestaciones las conservarán.

En el debate por la Ley de Tierras también adoptó una posición explícita: “No debería haber límites para la compra de tierras en cuanto a cantidad de kilómetros o proporcionalidad”. Aclaró, sin embargo, que existen restricciones específicas para Estados extranjeros, zonas de frontera, recursos naturales y cuestiones de seguridad nacional.

La política interna del oficialismo fue otro capítulo central de la conversación. Ravier negó que las diferencias públicas de Patricia Bullrich impliquen una ruptura con Milei y fue categórico respecto de su posición electoral: “Patricia Bullrich trabaja para que Milei sea reelecto”.

Según explicó, la senadora “quiere que este proyecto continúe y entiende que Javier Milei es el mejor líder para este proyecto liberal”. También sostuvo que las discrepancias dentro del Gabinete son normales —“los liberales no somos manada”, recordó— y se mostró confiado en que los aliados acompañarán otro de los objetivos políticos de la Casa Rosada: “Somos optimistas de que los aliados nos van a acompañar” para eliminar las PASO.

Ravier también cuestionó con dureza al gobernador bonaerense Axel Kicillof. “Puedo decir con certeza que él, por lo menos en su formación, es marxista y tiene una posición comunista. Tiene una posición contraria a los derechos de propiedad, a la libertad individual, a la economía de mercado y al gobierno limitado”, afirmó.

Evitó reproducir literalmente la definición de Luis Caputo, que había llamado “anticristo” a Kicillof, pero sostuvo que las ideas que representa “llevaron a la Argentina al infierno”.

Economía y tensión con la prensa

La entrevista tuvo además un extenso capítulo económico. Ravier reconoció que todavía no puede descartarse técnicamente que la Argentina acumule dos trimestres consecutivos de caída, aunque afirmó que no espera un 2026 recesivo.

“Esperamos que no haya recesión técnica. Si la pregunta es: ‘¿2026 va a ser un año recesivo?’, no. La Argentina sigue creciendo”, sostuvo.

También aseguró que la macroeconomía está actualmente más ordenada que al inicio de la gestión: “La Argentina recibió una situación de desequilibrio tanto macro como micro, una economía rota. En esa economía rota, la macro hoy está más ordenada. Lo podemos ver en las reservas, en la hoja de balance del Banco Central, en las cuentas públicas”.

El vínculo entre Milei y la prensa dejó otra de las definiciones más fuertes de la entrevista. Ravier defendió la reacción presidencial frente a informaciones que el Gobierno considera falsas u operaciones políticas y explicó la lógica con la que, según él, actúa el jefe del Estado: “Si este periodista nos va a generar estos costos, le vamos a generar un costo al periodista y vamos a exponerlo con esta mentira y con esta operación”.

Ante la repregunta sobre la necesidad de recurrir a insultos, insistió: “Los insultos del Presidente aparecen porque hay una persona que les hizo llegar a los argentinos que está del lado de los argentinos de a pie y que realmente insulta porque le importa”.