San Juan recuperó más de 8.200 kilos de residuos electrónicos durante 2026, en el marco de las acciones impulsadas por el Gobierno provincial para mejorar la gestión de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso.
La iniciativa busca garantizar un tratamiento adecuado para materiales que, por sus características, no deberían terminar junto con los residuos comunes.
La provincia cuenta con un marco específico para gestionar este tipo de desechos, que contempla su recolección, tratamiento, descontaminación y eventual disposición final.
Qué se hace con los residuos electrónicos
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos pueden contener materiales que requieren un manejo diferenciado para reducir su impacto ambiental.
La recuperación permite disminuir el volumen de elementos que llegan a los sitios de disposición final y, al mismo tiempo, rescatar componentes que pueden volver al circuito productivo mediante procesos de reutilización o reciclaje.
Entre los elementos comprendidos se encuentran equipos informáticos y de telecomunicaciones, pequeños y grandes electrodomésticos, aparatos electrónicos de consumo, herramientas eléctricas, juguetes y equipos deportivos, entre otros.
La gestión provincial
El trabajo se articula a través de organismos vinculados con la Subsecretaría de Residuos y la Dirección de Economía Circular, áreas que forman parte de la estructura ambiental de San Juan.
Desde estos espacios se impulsa la recuperación y tratamiento de aparatos fuera de uso para evitar que sean descartados como residuos domiciliarios convencionales.
Una alternativa al descarte común
La recuperación de estos materiales forma parte de una estrategia de economía circular, orientada a extender la vida útil de los productos y aprovechar los componentes que todavía puedan ser reutilizados o reciclados.
Con más de 8.200 kilos recuperados durante 2026, la provincia busca avanzar en un modelo de gestión que reduzca el impacto ambiental de los residuos electrónicos y favorezca el aprovechamiento de sus materiales.
San Juan recuperó más de 8.200 kilos de residuos electrónicos durante 2026 mediante acciones provinciales de recolección, tratamiento y reciclaje. La estrategia busca evitar que aparatos eléctricos y electrónicos en desuso terminen junto a los residuos comunes y, al mismo tiempo, recuperar materiales que puedan reutilizarse dentro de un esquema de economía circular.
Más de 8.200 kilos de residuos electrónicos recuperados en un año. San Juan decidió que computadoras viejas, electrodomésticos jubilados y aparatos que ya no tienen ni cargador no terminen haciendo temporada permanente en el tacho de basura.
La provincia impulsa un sistema específico para recolectar, tratar y descontaminar estos materiales antes de su disposición final. Porque una tostadora rota puede parecer inofensiva hasta que comparte destino con la bolsa del domingo y termina armando, sin querer, su propio parque tecnológico en el relleno.
Entre los residuos alcanzados aparecen equipos informáticos, aparatos de telecomunicaciones, electrodomésticos grandes y pequeños, herramientas eléctricas, juguetes y equipos deportivos. Todo ese catálogo de objetos que alguna vez prometió facilitar la vida y después quedó ocupando un estante “por si algún día sirve”.
La gestión se articula a través de áreas provinciales vinculadas con residuos y economía circular, con el objetivo de recuperar componentes que todavía puedan volver al circuito productivo. La idea es simple: menos descarte común y más aprovechamiento de materiales.
El programa apunta también a reducir el volumen que llega a los sitios de disposición final y extender la vida útil de componentes reutilizables. La tecnología podrá quedar obsoleta; el residuo no tiene por qué hacerlo.