En su despedida de la Selección argentina, el capitán Lionel Messi aseguró este martes que jugar en el equipo nacional fue “lo mejor” que le “pasó en la vida” y llamó a los hinchas a defender al conjunto albiceleste frente a las críticas injustificadas.
“Jugar en la Selección argentina es lo más lindo que te puede pasar”, remarcó Messi, visiblemente emocionado, durante el discurso con el que confirmó su retiro definitivo del conjunto nacional.
En una jornada histórica para el fútbol mundial, el capitán argentino repasó su trayectoria, agradeció el acompañamiento del público y reflexionó sobre el camino recorrido con la camiseta albiceleste.
La emoción de Messi en su despedida
“Es muy difícil decir algo hoy, son muchas emociones. Lo primero que pienso es en mi viejo”, confesó Messi al iniciar sus palabras de despedida.
El astro rosarino señaló a la perseverancia como uno de los ejes de su carrera internacional y recordó los momentos más difíciles de su recorrido con la Selección.
“No me queda más que agradecer, hasta en los peores momentos nunca dejé de pelear, de luchar, de dar el máximo”.
Respecto de su última participación en la Copa del Mundo y del rendimiento del equipo, Messi valoró lo conseguido y recordó la ilusión de volver a alcanzar el título mundial.
“El último Mundial ya fue demasiado que me tocó vivir. Tuvimos el sueño de volver a ser campeones del mundo. Estuvimos muy cerquita, no pasó nada raro como dicen todos. El partido con Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros”.
El reconocimiento a sus compañeros y a los hinchas
Messi también destacó el compromiso de los futbolistas con los que compartió su trayectoria en la Selección argentina.
“No tengan dudas que todos los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta, siempre. Ya les digo que somos un grupo extraordinario y por eso conseguimos todo lo que conseguimos”.
El diez resaltó además el acompañamiento de los hinchas en distintos puntos del país y agradeció el respaldo recibido a lo largo de los años.
“Tuve la suerte de recorrer el país, estuve por todos lados, y ustedes siempre llenaron la cancha y estuvieron con nosotros en todos lados. Eso lo voy a agradecer siempre”.
Entre sus recuerdos más significativos, Messi mencionó especialmente el reencuentro con el público luego de la consagración mundialista.
“En este lugar viví uno de los mejores momentos de mi carrera, cuando volvimos a jugar después de ser campeones, fue lo más lindo que me pasó”.
El mensaje de Messi para el futuro de la Selección
Finalmente, Messi se refirió al recambio generacional que deberá afrontar el equipo y pidió mantener el respaldo a la Selección frente a posibles cuestionamientos.
“Le digo adiós a la Selección, los voy a extrañar, la voy a extrañar pero ahora me toca estar de ese lado”.
“Siempre unidos. Van a venir tiempos difíciles como cuando hay siempre un cambio grande, pero tenemos que estar todos unidos porque va a haber gente que va a hablar mal de la Selección y hay que defenderla”,
Lionel Messi confirmó su retiro definitivo de la Selección argentina y aseguró que representar al país fue “lo mejor” que le “pasó en la vida”. En un discurso cargado de emoción, repasó su trayectoria, agradeció el apoyo de los hinchas, destacó a sus compañeros y pidió mantener la unidad frente a futuras críticas al equipo nacional.
Lionel Messi dijo adiós a la Selección argentina y, de repente, millones de personas descubrieron que no estaban emocionalmente preparadas para escuchar una frase que sabían que algún día iba a llegar. Porque una cosa es comprender racionalmente que las carreras deportivas terminan y otra bastante distinta es que el dueño de la camiseta número diez anuncie que se baja definitivamente de una historia que parecía tener contrato con la eternidad.
El capitán habló de su familia, de los momentos difíciles, de sus compañeros y de los hinchas. También recordó que nunca dejó de pelear incluso cuando la relación entre Messi y la Selección atravesaba esa etapa peculiar en la que cada partido parecía convertirse en una sesión nacional de terapia colectiva, con millones de especialistas explicando desde el sillón qué debía hacer el mejor futbolista argentino de su generación.
Después llegaron los títulos, los festejos y una reconciliación definitiva con el público. Messi recordó especialmente el regreso tras ser campeones, cuando la Selección dejó de ser simplemente un equipo de fútbol y pasó a funcionar como una especie de religión civil con camiseta, bombos y personas subiéndose a lugares que cualquier manual de seguridad pública recomendaría evitar.
En su despedida también dejó una advertencia para lo que viene: habrá recambio, dificultades y críticas. Y pidió defender a la Selección. La misión, por supuesto, parece ambiciosa en un país donde pueden discutirse durante tres horas un lateral, una convocatoria y hasta la manera correcta de patear un córner, pero donde cada Mundial consigue que 45 millones de personas recuerden súbitamente que forman parte de la misma conversación.
Messi se despide del equipo nacional después de una carrera marcada por derrotas dolorosas, regresos, títulos y una insistencia extraordinaria. Ahora le tocará mirar desde afuera. Para los hinchas quedará una tarea bastante menos sencilla: acostumbrarse a una Selección argentina en la que el número diez pueda aparecer en la planilla sin que diga Lionel Messi.